El reloj de una tranquila calle de cualquier villa medieval es la protagonista de este hermoso salvapantallas animado. Aquí todo está sujeto a sus propias leyes: el día viene tras la noche, y el reloj de la torre no deja de funcionar ni dar la hora real en ningún momento.
A la horas señaladas, podremos escuchar las campanadas de la torre. Solamente las palomas parecen vivir ajenas al tiempo, no se preocupan de la hora, y están perfectamente acostumbradas al ruido de las campanadas.